¿Por qué todos somos ventas?

En mi vida profesional he tenido la oportunidad de participar en diferentes proyectos desde diferentes perspectivas: técnicas, de soporte, de gestión de proyectos, de preventa y de ventas.

Desde la óptica de ingeniero en muchas ocasiones pensé que la labor del vendedor era “sencilla” o “relajada”, que su ocupación se limitaba a tomar y hacer llamadas, mandar correos, reenviar la propuesta que “le” preparaban y, desde luego, a cotizar y cobrar comisiones.

¡Nada más alejado de la realidad!

Ser vendedor tiene mucho que ver, pero mucho, con la organización, con la disciplina, con la empatía, con el entendimiento de lo que vendemos y de lo que el cliente necesita y, sobre todo, con la perseverancia.

Definitivamente enumerar estas cualidades es más fácil que encontrarlas en una persona y es precisamente en este punto en donde la participación de todos los miembros del equipo se vuelve mucho más que importante para alcanzar las metas de la organización… y por supuesto las propias (a esto podríamos dedicarle otro espacio en específico).

Decir “TODOS SOMOS VENTAS” tiene que ver con aportar cada quien, con nuestras cualidades, ese aspecto funcional que conforma a un buen vendedor:

  • Estar atento a que los compromisos se cumplan y fungir como recordatorio de los responsables
  • Validar que estamos logrando la satisfacción del cliente entregando proyectos de calidad y alineados con la expectativa
  • Detectar oportunidades en el cliente y comentarlas al interior del equipo para que ofrezcamos nuestros productos y/o servicios
  • Participar activamente en la construcción de alternativas de solución que resuelvan la necesidad del cliente, entre otras tantas.

Entender que todos tenemos algo que aportar en estas y otras funciones asociadas con la labor de ventas nos vuelve un equipo sólido, robusto, capaz de atender las complicaciones que nos impone el mercado, la política, la economía, etc.; multiplica la cantidad de manos, oídos, ojos y mente que posee un solo vendedor por la cantidad de miembros que pertenecemos al equipo, pero, sobre todo, nos da la oportunidad de participar en el proceso de posicionamiento de nuestros productos y servicios que a la larga se traduce en la resolución de un problema de nuestros clientes y que, si mal no recuerdo, para los que tenemos formación técnica como ingenieros, es la razón de ser de nuestra profesión.

Alcanzar las metas comerciales de nuestra organización es una responsabilidad liderada por quienes tenemos un rol de vendedor, pero definitivamente el apoyo, el soporte y la participación del resto del equipo es de suma importancia para maximizar la probabilidad de éxito… por eso es que TODOS SOMOS VENTAS.

 

Colaboración de: Faith Baltazar | Arame